Mientras la economía argentina atraviesa uno de sus procesos de reconfiguración más profundos en décadas, uno de los empresarios más enigmáticos y resilientes del país vuelve a mover fichas. El presidente y CEO de IRSA prepara una jugada que, según documentos presentados ante la CNV y fuentes del mercado, implica un plan de inversión de u$s2.000 millones en los próximos años.
La pregunta no es si invertirá. La pregunta es cómo hará, otra vez, para salir fortalecido en medio de la incertidumbre.
Un holding que resurge
IRSA, el mayor desarrollador inmobiliario de la Argentina, presentó los resultados de su ejercicio fiscal cerrado el 31 de diciembre de 2025. El balance mostró una recuperación contable impulsada por la revalorización de activos, mejoras en ocupación y una recomposición gradual de ingresos en sus principales unidades de negocio.
Detrás de esos números aparece la estrategia clásica de Elsztain: esperar el momento, proteger el balance y avanzar cuando el ciclo cambia.
No es casualidad. IRSA viene de años marcados por pandemia, cepos, inflación descontrolada y caída del consumo. Sin embargo, mantuvo activos estratégicos, terrenos premium y participación dominante en centros comerciales clave del país.
Torres de lujo: el negocio dolarizado

Conclusión
Uno de los ejes del nuevo plan es el desarrollo de torres residenciales de alta gama, principalmente en ubicaciones premium.
El negocio tiene una lógica clara:
- Ventas en dólares.
- Preventas que financian obra.
- Protección frente a la inflación local.
- Alta demanda de inversores que buscan resguardo de valor.
El real estate de lujo se convirtió en refugio patrimonial para quienes desconfían del sistema financiero local. Y Elsztain lo sabe.
En ciclos anteriores, compró tierra barata cuando el mercado estaba deprimido. Hoy esa tierra vale varias veces más. La revalorización no es casualidad: es parte del manual.



















