¿Se desintegró el asteroide interestelar 3I/ATLAS cerca del Sol?
Por Redacción ArgenLeaks
El astrofísico Avi Loeb, de Harvard, volvió a encender el debate con un nuevo informe sobre el objeto interestelar 3I/ATLAS, descubierto a comienzos de 2025 y actualmente en una fase crítica de su paso por el Sistema Solar. Según observaciones recientes, el cuerpo podría haberse desintegrado parcialmente tras su acercamiento extremo al Sol.
Las imágenes tomadas el 9 de noviembre de 2025 por los astrónomos Frank Niebling y Michael Buechner muestran chorros de material que se extienden más de tres millones de kilómetros en dirección contraria al Sol. Para Loeb, eso sugiere que el objeto “pudo haber explotado en el perihelio”, liberando una cantidad de masa fuera de lo esperable para un cometa común.
Un cometa demasiado grande, demasiado activo
Si 3I/ATLAS fuera un cometa natural, su comportamiento debería ajustarse a los modelos conocidos de sublimación y pérdida de masa. Pero los números no cierran. De acuerdo con Loeb, la masa total ronda los 33 mil millones de toneladas y habría perdido al menos un 16% de su volumen durante su acercamiento solar.
Para explicar esa pérdida, el Sol debería haber entregado una energía de 3 × 10¹⁸ julios, lo que implicaría una superficie absorbente de más de 1.600 km². Sin embargo, las observaciones del telescopio Hubble del 21 de julio de 2025 limitan su tamaño a no más de 5,6 kilómetros de diámetro.
“Houston, tenemos un problema”, ironizó Loeb. “La superficie requerida para justificar la pérdida de masa es 16 veces mayor que el límite observado”.
En otras palabras, si los cálculos son correctos, 3I/ATLAS no se comporta como ningún cometa conocido.
La hipótesis de la desintegración
Las imágenes y el aumento extremo de brillo en el perihelio apuntan a una posibilidad: una fragmentación total del objeto. Según Loeb, para que la superficie efectiva se multiplicara por 16, el cuerpo original tuvo que dividirse en al menos 16 fragmentos principales, lo que explicaría el aumento repentino del área reflejante y la liberación de polvo observada.
El problema es que el proceso fue demasiado violento para un simple cuerpo helado. La composición, el comportamiento energético y el tipo de brillo registrado dejan abierta la duda: ¿era realmente un cometa, o algo más?
Loeb, que ya había generado polémica con su interpretación del objeto interestelar ‘Oumuamua en 2017, vuelve a sugerir que no todos los visitantes interestelares son necesariamente naturales. Su equipo continúa analizando la trayectoria final de 3I/ATLAS, pero todo apunta a que, sea lo que haya sido, ya no existe como cuerpo único.
Fuente principal: Avi Loeb / Medium / Observaciones Frank Niebling y Michael Buechner (9-11-2025)


















