Inicio Cables CONEXIÓN NISMAN – AMIA – MOSSAD – ENCUBRIMIENTO BINACIONAL

CONEXIÓN NISMAN – AMIA – MOSSAD – ENCUBRIMIENTO BINACIONAL

0

1. (C/ARL) Documentos obtenidos por ArgenLeaks confirman que la trama sobre el atentado a la AMIA (1994) y la muerte del fiscal Alberto Nisman (2015) involucra un entramado binacional de inteligencia —local y extranjera— en operaciones paralelas de manipulación judicial, encubrimiento político y disputa geoestratégica.

2. (S/ARL) Según registros diplomáticos y judiciales, Nisman actuó en estrecha coordinación con funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, bajo supervisión del Legal Attaché (LEGATT) y la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia. El propio embajador E. Anthony Wayne informó en 2006 que el fiscal “editó” las órdenes de captura internacional por pedido de Washington, ajustando su redacción a las recomendaciones de la OIA para hacerlas “jurídicamente más sólidas”. La Embajada celebró el resultado y gestionó el viaje de Nisman y su equipo a Francia con el aval de Interpol.

3. (C/ARL) Años después, la muerte del fiscal abrió un nuevo frente. El expediente judicial indica que Nisman no presentaba signos psicopatológicos ni intención suicida. Su computadora registró actividad en redes y medios entre las 10:01 y 10:50 del mismo día en que fue hallado muerto. La autopsia oficial fijó un intervalo post mortem entre 18 y 27 horas previas al hallazgo, y peritajes de Gendarmería Nacional concluyeron que “una o más personas ingresaron al departamento, redujeron a Nisman y lo ejecutaron con el arma de Diego Lagomarsino”, utilizada para simular un suicidio.

4. (R/ARL) En los días previos, Nisman había denunciado formalmente un plan de encubrimiento de los imputados iraníes en la causa AMIA, acusando a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al canciller Héctor Timerman de favorecer a Teherán a cambio de acuerdos energéticos. La denuncia incluía la intervención de Luis D’Elía, Fernando Esteche, Yussuf Khalil y Andrés Larroque, bajo asesoramiento de agentes de inteligencia locales. Nisman fue hallado muerto pocas horas antes de exponer su acusación ante el Congreso.

5. (A/ARL) Paralelamente, informes del Mossad filtrados a The New York Times en 2022 —confirmados por cinco exfuncionarios de la agencia— sostienen que los atentados de 1992 (Embajada de Israel) y 1994 (AMIA) fueron ejecutados por una célula secreta de Hezbolá, sin participación de funcionarios iraníes ni argentinos. Los documentos contradicen más de dos décadas de la versión oficial sostenida por Israel, Estados Unidos y el propio Nisman. El Times reconoció que el Mossad “no detectó señales previas” y que los mismos agentes operaron en ambos ataques.

6. (R/ARL) La investigación israelí menciona a Imad Mughniyeh, comandante de Hezbolá, como jefe operativo. Fue asesinado en 2008 en una operación conjunta entre la CIA y el Mossad en Damasco. Sin embargo, analistas locales —entre ellos el periodista Juan Salinas, exinvestigador contratado por la AMIA— sostienen que los servicios israelíes “fabricaron un relato para desviar la atención del encubrimiento local” y que los atentados estuvieron ligados al lavado de dinero proveniente del tráfico de armas y drogas, con participación de estructuras estatales argentinas.

7. (E/ARL) La “historia oficial” construida entre Buenos Aires, Tel Aviv y Washington comenzó a colapsar tras el juicio por encubrimiento, que determinó la manipulación del expediente y la connivencia entre sectores políticos, judiciales y mediáticos. Las coincidencias temporales entre las filtraciones del Mossad, la denuncia de Nisman y su muerte refuerzan la hipótesis de que el fiscal fue utilizado y luego neutralizado para impedir que la causa AMIA derivara hacia un nuevo escenario internacional.

8. (C/ARL) El documento de 2022 sepulta la tesis central que Nisman había defendido por orden de la SIDE y con aval norteamericano: ya no hubo “conexión iraní” operativa, y el supuesto suicidio del fiscal se inscribe en la fase final de una política de desinformación compartida.CONCLUSIÓN (O/ARL)El caso Nisman revela la existencia de una guerra de inteligencia triangular entre Argentina, Estados Unidos e Israel.

El fiscal fue, según estas piezas, un engranaje descartable en una operación geopolítica diseñada para reescribir la historia del atentado más grave en el país.Los cables y fallos judiciales examinados prueban que el relato oficial fue alterado desde el origen y que la verdad judicial sobre AMIA y Nisman continúa bajo control de intereses externos.La desclasificación integral de los archivos del Mossad, la CIA y la SIDE sigue siendo la única vía posible para reconstruir lo ocurrido entre 1994 y 2015.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí